"Nada hay menos humano en la Tierra que el desierto, y quizá por ello desata pasiones encendidas en nuestros corazones: el rechazo más violento en unos, la atracción más honda en otros". JAVIER REVERTE, Los caminos perdidos de África.
"Y siento que allí no soy nada y soy todo. Soy arena y soy mar. Soy yo mismo en medio de ninguna parte", cita textual de Salamo.
LOS CAMPAMENTOS DE REFUGIADOS SAHARAUIS
Imagen de las cabras corriendo frente a las casas de adobe construidas en los Campamentos de Refugiados saharauis.
Las puestas de sol y atardeceres en el Sáhara, son impresionantes.
Fabricación de bloques o ladrillos de adobe para la posterior edificación de las casas. Se mezcla agua con arena excavada de la tierra y se deja secar al sol.
Los camellos son el elemento más típico del desierto. En los Campamentos de Refugiados son todo un medio de subsistencia.
LOS TERRITORIOS LIBERADOS
Los soldados del Polisario nos tenían preparada una sorpresa. En los territorios liberados, a cientos de kilómetros de la civilización, se encuentra una gruta plagada de pintadas prehistóricas.
Aquí estoy bajo las impresionantes pinturas rupestres, donde se pueden apreciar claramente figuras humanas y de animales.
Los soldados polisarios estuvieron muy atentos, en todo momento, con los españoles.
La víbora de Tifariti, que terminó muerta a pedradas, nos dio un gran susto.
El grupo de Jóvenes Cooperantes en los Territorios Liberados.
FUERTEVENTURA
A mis espaldas, Playa Blanca.
Vista del muelle de Puerto del Rosario.
Casas típicas de la zona del puerto.
La rotonda de "Las Culonas", intersección de la calle León y Castillo. Muy cerca está la sede de Cruz Roja y subiendo hacia arriba se llega al barrio del Fabelo, donde yo vivía.
El paisaje de Fuerteventura es árido y terroso, como si estuvieras en otro planeta.
El cautivador islote de Lobos, próximos a las costas de Fuerteventura.
Entrada al famoso merendero de "Felipito". En la novela se refleja cómo este lugar era un espacio de divertimiento entre los maestros de los distintos colegios de Puerto.
EL AAIÚN
Es la ciudad por la que se mueven los personajes, Mina y Zuleima, Mohamed y Miguel. Las siguientes imágenes se corresponden con la época actual. Es la visión que encontró Zuleima en su viaje después de treinta años, cuando cualquier paso que daba por sus calles era pura nostalgia.
Vista de El Aaiún.
El antiguo cine español, donde los militares solían ir a ver proyecciones cinematográficas de la época.
Las típicas construcciones árabes y viviendas con los tejados de medio huevo, construidas en El Aaiún durante la época española.
La iglesia cristiana, un símbolo religioso del antigua capital española en el Sáhara.
El Parador Nacional de El Aaiún, que en el pasado era un restaurante donde solían ir muchos militares que estaban haciendo el Servicio en la ciudad.













